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Tu cuerpo no es el mismo todas las semanas del mes, y lo que le das de comer tampoco tendría que serlo.
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Hay semanas en las que te sientes con toda la energía del mundo y otras en las que ni el café te levanta, con antojos que aparecen de la nada y un cansancio que no combina con lo que hiciste ese día, y aunque a veces se lo atribuyes al estrés, buena parte de eso lo está dictando tu ciclo.
La mayoría de los consejos de alimentación tratan tu cuerpo como si fuera igual los 365 días del año, cuando en realidad tus hormonas cambian semana a semana, con el estrógeno y la progesterona subiendo y bajando en un patrón que afecta directamente tu apetito, tu energía y hasta lo que se te antoja comer, según ha documentado Cleveland Clinic al describir las cuatro fases del ciclo: fase menstrual, fase folicular, fase de ovulación y fase lútea.
En los primeros días, mientras estás menstruando, el cuerpo pierde hierro y agradece que se lo repongas, así que un jugo de betabel con naranja y un puñito de espinaca combina el hierro de la remolacha con la vitamina C del cítrico, que ayuda a que ese hierro se absorba mejor.
Cuando termina el sangrado y el estrógeno empieza a subir hacia la ovulación, el cuerpo está en una fase más ligera y digestiva, y ahí un jugo verde de pepino, manzana verde y jengibre acompaña bien, dándole frescura y apoyo digestivo justo cuando más energía sientes.
En los días de la ovulación, con el estrógeno y la testosterona en su punto más alto, los antioxidantes hacen buena pareja con ese momento, y un jugo de frutos rojos con un toque de limón cumple ese papel sin complicarse.
En la última fase, la que suele traer más antojos, hinchazón y variaciones de ánimo por el aumento de la progesterona, el cuerpo pide magnesio, vitaminas del grupo B y carbohidratos que no disparen el azúcar de golpe, algo que un batido de plátano, cacao y leche de almendra con canela resuelve sin necesidad de recurrir al antojo de siempre.
Nada de esto sustituye una alimentación completa a lo largo del día, pero saber que existe un jugo pensado para lo que tu cuerpo está pidiendo en ese momento específico del mes es una forma sencilla de dejar de pelear contra tus propias hormonas y empezar a acompañarlas.
La práctica mínima: podrías identificar en qué fase del ciclo estás hoy y preparar, aunque sea una sola vez esta semana, el jugo que le corresponde a ese momento, solo para notar cómo se siente tu cuerpo cuando lo escuchas en vez de ignorarlo.
Este artículo es informativo y no reemplaza el consejo de profesionales de la salud. Si tienes un ciclo irregular o síntomas intensos, consulta con tu médica.
Si quieres saber cómo está tu señal de Regulación hoy, el test de Señales es el punto de partida.
Fuentes: Cleveland Clinic — Nutrition and exercise throughout your menstrual cycle · Third Sister (Duffy, C.) — Best diet for hormones & cycle syncing
Autor:
Brandon del Toro
Saber qué le pide tu cuerpo en cada fase del mes es dejar de pelear contra tus propias hormonas.
[ EL OBSERVATORIO ]
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