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Lo que aprendí investigando una tradición que lleva siglos hablando de esto.
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Llevo un tiempo intrigada investigando la Kabalah, y voy a ser honesta: es otro mundo, casi como un portal distinto.
La Kabalah es la rama mística de la tradición judía, un conjunto de enseñanzas que intenta explicar lo que hay detrás de lo que vemos: la relación entre lo "divino" y este mundo terrenal en el que andamos corriendo todo el día, de dónde viene todo, para qué estamos aquí, cuál es el verdadero propósito de la vida.
Su nombre en hebreo significa literalmente "recibir", porque es un conocimiento que se transmite de generación en generación, heredado, no la ocurrencia de un solo día.
Sus raíces son antiquísimas, aunque tomó la forma que conocemos hoy en la España del siglo trece, con un texto central llamado el Zohar, lleno de simbolismo sobre las capas ocultas de la realidad, o como dicen muchos, los distintos portales, frecuencias o dimensiones.
Durante siglos fue territorio exclusivo de estudiosos, nada accesible, y hoy se volvió mucho más masiva, en gran parte gracias al Kabbalah Centre, con Madonna como su alumna más conocida, seguida de nombres como Demi Moore, Ashton Kutcher y Gwyneth Paltrow. Hoy cualquiera puede interesarse, aprender y practicarlo, sin túnica ni iniciación previa.
Lo que más me deslumbró fue lo de los niveles del alma. Para la Kabalah, el alma es una estructura de distintas capas, cinco niveles, uno más profundo que el otro, que se van revelando a medida que una crece por dentro, nunca todos de golpe.
Nefesh es el nivel más básico: el cuerpo, el instinto, la supervivencia pura, lo que te mantiene viva y en movimiento en el día a día. Ruach son las emociones, el carácter, ese espíritu que te hace ser tú y no otra persona. Neshamá es el intelecto, la conciencia moral, literal "aliento", lo que te hace parar a pensar, distinguir el bien del mal, salir del automático. Chayá ya se pone más etéreo: una fuerza vital que va más allá de una misma, casi como un aura que se proyecta hacia afuera. Yejidá es el nivel más alto, y el más difícil de alcanzar: la unidad total con lo divino, donde el ego desaparece por completo.
La mayoría de nosotras probablemente vivimos casi todo el tiempo en el Nefesh y el Ruach, sobreviviendo y sintiendo, lo que pone en perspectiva qué difícil es ser humana, y qué hermoso es a la vez. Llegar a Neshamá, Chayá o Yejidá es un camino, y eso, sinceramente, me pareció hermoso: hay capas tuyas que todavía ni conoces, y que solo la vida y la experiencia te van mostrando, poco a poco.
En Novoe, dentro del pilar de Esencia, buscamos recordarte que hay capas tuyas que todavía no conoces, y que eso, más que asustarte, puede darte curiosidad y mucha claridad.
La práctica mínima: hoy, en algún momento del día, podrías detenerte un momento y preguntarte si estás actuando desde el instinto, o desde algo más profundo, y solo notar la respuesta, sin juzgarla. ¿Cuál de tus niveles sientes que ya empezó a asomarse por una rendija?
Si quieres saber cómo está tu señal de Resiliencia hoy, el test de Señales es el punto de partida.
Autor:
Omara Garcia
Hay capas tuyas que todavía ni conoces, y que solo la vida y la experiencia te van mostrando, poco a poco.
[ EL OBSERVATORIO ]
LECTURAS PARA DECIDIR CON CONTEXTO
Lecturas que interpretan lo que pasa afuera, sin modas ni ruido, para que decidas con contexto.